Autónomos: ¿Y si lo hacemos más fácil? España vs Francia
En 2009, Francia —un país de mucho papeleo para cualquier cosa— reduce a un solo formulario el tramite para crear empresa. ¿Resultado? “los franceses crearon 575.000 empresas frente a las 327.000 puestas en marcha en el 2008. (…) Según los datos del Gobierno, 320.000 personas eligieron esta fórmula, más sencilla y flexible, para completar sus ingresos o crear su propio puesto de trabajo“.
¡Date prisa, que hay descuento!
El DMI (Design Management Institute) es una de esas organizaciones que hay que tener en cuenta si te dedicas a la gestión del diseño. El 21-22 de abril celebran un congreso en Londres, “Transforming Design Design/Management Europe 14″, al que me encantaría asistir.
Traduzco la página inicial del evento, para ver su punto de vista. Uno que me atrae muy mucho, alejado de las quejas que solemos usar. El tono igual resulte algo que hemos oido muchas veces (“La capacidad de transformación del diseño”, etc etc etc), con la diferencia de que aquí suele ser el tono que se usa ANTES de poner en marcha algo. En este caso es el tono que usan después de experiencias prácticas positivas; tenemos ejemplos con mucha documentación, como la colaboración con el NHS (Seg Social británica). Esto dice la web del congreso:
“El diseño es reconocido ahora como un catalizador de la transformación en los negocios, porque el diseño va a la cabeza del cambio, que se necesita de manera crítica para salvar y resolver nuestro futuro. Es una solución que resuelve problemas, y los problemas que hay detrás de los problemas. El diseño conecta a las empresas con sus clientes, y a los clientes con los nuevos productos, servicios y experiencias. El diseño es una herramienta para los procesos, para la innovación, para construir experiencias y una herramienta para transformar. Pensar en transformación es tanto una manera de pensar como un resultado.
Este congreso explorará las conexiones y las capacidades de transformación de la gestión del diseño en tres áreas importantes:
- Sectores público y social
- Nuevos productos y servicios
- Innovación en la empresa
El mundo está cambiando, los negocios están cambiando, el papel del diseño está cambiando, y los diseñadores también necesitan cambiar. El nuevo “nuevo” no va a ser volver a la manera de hacer las cosas antes de la crisis. Como líderes en el mundo del diseño, estamos en una encrucijada. Acepta las oportunidades de cambio y transformación para marcar el camino, o mirar desde fuera del campo. Cada vez más, los gestores del diseño son invitados a la sala de juntas y se preguntan “¿Soy capaz de estar a la altura de las circunstancias?”.
Ahora es el momento de actuar, de prepararte para tu futuro, de implicarse, y llevar a tu organización, a tu personal y a tus clientes a los valores del diseño como nunca se había hecho antes. Únete a nosotros en Londres el 21 y 22 de abril. Transfórmate a ti mismo. “
- Nonmembers 990 €
- DMI Individual Member 890 €
- DMI Group Member 790 €
- DMI Organization Member 740 €
- DMI Forum Member 690 €
Estos son los precios que me ha comentado el ddi en su email de respuesta:
De todos modos esos 500 euros me siguen resultando mucho dinero para dos días sobre una materia en la que acabo de aterrizar. Estaría tan atento a tantas cosas en tantas direcciones, que no sacaría el provecho que se puede sacar si vas con más foco, más centrado. Eso sí: Estaré atento a los siguientes eventos que haya… e internet. ¡Será por información!
Operación Triunfo
¿Tendremos oportunidad en la Design Week de tener una explicación en directo del logo de la presidencia europea?

Lo que hago no es más que comentar algo meramente formal… Es un retoque que he hecho en menos de un minuto, sólo para ver cómo quedaría. Debo de ser un antiguo, fijándome en paridas como si está algo alineado o no. Ya no me meto al resto…
Según me han contado se ha llegado a ese resultado gracias a otro concurso estilo “Operación Triunfo”, de nuevo. Esta vez entre las escuelas de diseño.
El certamen quiere apoyar a los jóvenes talentos y con ese objetivo se dirige a los estudiantes de las Escuelas Superiores y Facultades de Arte y Diseño. Un jurado nacional seleccionará a diez finalistas, que recibirán un premio de 500 euros. El ganador, que elegirá un jurado internacional, será galardonado con 10.000 euros. (fuente)
Todo eso tuvo un resultado malo (estos son los finalistas, el ganador es el que tiene el nombre “Rubens”) y al que se esperaba poner solución gracias a la mano de un diseñador de prestigio al final, del que no sé el nombre.
Según dijo en su momento Lopez Garrido (Secretario de Estado para la Unión Europea) “queremos que el logotipo proyecte la imagen de la Europa social, cooperativa y cercana al ciudadano que estamos construyendo”. Espero que me cuenten a ver si el resultado es el que esperaban… Aunque tampoco se les puede criticar demasiado: en aquel entonces aún no teníamos la prueba científica (que ahora sí tenemos) de que un concurso abierto —en lugar de restringido y remunerado— no es la manera de elegir un logo.
Algo que te apasione
Ví en mi familia una vez a un hombre que dedicó toda su vida a hacer el trabajo milimétricamente. Era duro con la gente. Con su mujer. Con sus hijas e hijos. Pero se dedicó a hacer las cosas bien, a ser un buen empleado toda la vida. Una de sus últimas frases, poco antes de morir, fue: “He vivido como un insecto”.
Conozco a un hombre en mi familia que se dedicó a trabajar y trabajar, ganando dinero y más dinero, comprando más y más viviendas, llevando un buen nivel de vida, trabajando por todo el mundo. Sólo hizo falta que llegase un impagado de algo más de un millón de euros, para dejarle sin nada, prácticamente sin nada.
Con esos antecedentes no es raro que haya aprendido lo importante que es hacer cosas que me apasionen (usando el sentido común).
Me viene de hace tiempo. Dejé Derecho después de 4 años, porque tenía claro que aquello no era lo mío. Aún dejando atrás a mi pareja durante un año, aún yendo a Cuenca, un sitio que no parecía de entrada muy atractivo… Allí estuve en la facultad donde daban clase José Luis Brea, Gonzalo Puch, Eva Lootz, Pierluigi Cattermole, Gonzalo Cao, Horacio Fernández,… Donde estudiaban Joaquín Reyes, Haritz Guisasola, Daniel Miracle, Lara Almarcegui, Ana Campanilla, … No tienen precio algunas decisiones.
Con cambios, viajes, coincidencias, llegué al diseño, donde también he ido conociendo a gente estupenda o algo mejor. Trabajé durante años por cuenta ajena, y ahora ha llegado del momento de hacerlo por mi cuenta. Gracias a este hombre (que ha contado en un curso de gestión del diseño lo que cuentan muchos planes de empresa, pero de una manera creíble) he alineado mis ideas, mis valores, mis ideales, con mi trabajo. Y de repente, los tres terrenos que se “robaban” tiempo entre sí, los tres terrenos en los que me quería repartir cuando no dormía o estaba con mi pareja (el diseño, el activismo político y el activismo social) se han unido entre sí. Y curiosamente, ahora me desgasto mucho menos, gasto menos energía, para hacer más cosas.
Y además va esto y coincide con que se pone de moda el design thinking, el gestionar proyectos desde el diseño. ¡Si es que no me puedo quejar!.
Madrid Emprende vigila
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Resulta tranquilizador ver cómo Madrid Emprende sigue el desarrollo del curso de Gestión del Diseño. Se puede ver en este lindo PDF en Comic Sans.
Facebook crece, ya lo sabemos.
• El tiempo pasado en medios sociales ha crecido en 2009 en un 82%
• El tiempo medio en Facebook en España es 5 horas y media al mes, más o menos.
• Somos el séptimo país en número de usuari@s —algo más de 19 millones— y el quinto en cuanto a la media de horas que pasamos en Facebook.
Como no, los datos, en Nielsen.
Pero es mejor que la televisión
Hoy en cambio, puedes:
- Llevar una pequeña tienda en eBay
- Escribir un blog que publique todos los días
- Escribir una novela
- Arrancar una comunidad online sobre tu pasión favorita
- Ir a reuniones en tu ciudad
- Hacerte voluntario/a para ser tutor/a de un niño o niña, en persona o por internet.
- Aprender un nuevo lenguaje, ya sea un idioma o de programación.
- Escribir notas de agradecimiento manuscritas a personas que te ayudaron o que hicieron un buen trabajo.
- Producir pequeños films y publicarlos online.
- Escuchar las 1000 óperas más importantes.
- Leer un libro o dos cada tarde-noche.
- Jugar al Scrabble con tu familia.
Ninguna de ellas es perfecta. Cada una de ellas es mejor que la televisión.
Clay Shirky ha visto la tendencia de personas con talento que dedican cinco o seis horas cada tarde-noche a trabajar en lugar de desperdiciarlas. Multiplica eso por un miññon o diez millones de personas y el resultado es impresionante. Él llama a eso el “superávit de conocimiento” y es uno de esos hechos poco valorados que está cambiando el mundo hoy día.”
© Seth Godin, 15 de marzo de 2010. Traducción Miguel Vagalume.
Fuente de la imagen: Flickr Creative Commons
Feeds RSS
Disculpas, he descubierto que no funcionan las RSS del blog. A ver si consigo arreglarlas.
Design Management en la Historia
L@s diseñador@s ya podemos descansar.
Al fin cualquier persona puede hacerse su folleto, mandarlo a imprimir por internet y que te lo traigan a casa. ¿Es algo malo? Yo creo que no… Precisamente se “comerá” ese mercado en que no se aporta más al diseño que como “operarario/a”… Copio de graffica.info
Imprenta on-line (…) en la que gracias a internet,
- puedes hacer tú mismo el presupuesto,
- seleccionar tamaños, tintas, papeles, acabados y cantidades,
- obtener el precio al instante con todos los gastos incluidos, sin costes ocultos y
- recibirlo en cualquier punto de España.
- Puedes imprimir trabajos básicos como folletos, flyers, revistas, carteles, carpetas, desplegables, etc.
- Puedes elegir el formato que quieras, no sólo los estándar y con variedad de papeles y acabados.
- Sólo imprimen con papeles reciclados o FSC, usando tintas vegetales y procesos menos contaminantes que en el offset tradicional.
No está mal, ¿eh?
Con estos vientos que corren, veo dos opciones*: o empezar a decir que serán poco profesionales, lo harán fatal, etc, etc, como pensaban las librerías de Amazon, las tiendas de discos de la mala calidad del mp3, las opticas de OpticaDirecta,… o “ponernos las pilas”. Yo no sé si es un punto de vista interesado por mi parte, pero sí me da impresión de que el diseño se está moviendo de trabajo de operari@s, a algo mucho más grande… Eso lo están animando los países que van por delante en diseño y, como tantas otras veces, podemos dejar pasar el tren o subirnos. Yo miro por las ventanillas o me subo a los vagones cada vez que puedo, aunque por ahora vaya sin billete.
(como en todo hay dos: pensar que puedes hacer algo, o que no puedes hacer nada).
“La fuente está dañada y hay que quitarla” (EDITADO!)
Ha sucedido que tras usar el programa me he encontrado, sin saber todavía la razón, con que ha hecho desaparecer todas las fuentes que estaban agregadas en el Católogo Tipográfico de Mac, que además se cierra de golpe cuando intentas agregar nuevos tipos. O sea, nada recomendable, al menos mientras no averigüe qué ha sucedido…
He oido muchas veces el mismo problema: intentas abrir un documento que se han empeñado en enviarte en formato word/excel/powerpoint y al poco de empezar a iniciarse el programa, te aparece el cartelito: “La fuente tal está dañada y hay que quitarla“. La primera vez le das ok, pensando que ya está, hasta que ves que tienes que hacerlo con una buena cantidad de fuentes.
La solución la he encontrado finalmente: Con Font Finagler, gratuito. Vale para Mac OS X Leopard y Snow Leopard. Ininglis. Limpieza del caché de las fuentes, y después, unos pocos más “habrá que quitarla”, “Ok”, problema solucionado.
(Microsoft da otras recomendaciones, que no he probado)
Radiografía de las pymes españolas (2009)
Buscando datos sobre pymes españolas también he encontrado el de SAGE, realizado con los datos de 3o0.000 empresas. Es fundamental señalar que son datos de autómos y de empresas de menos de 50 empleados.
Aparte de los datos “de opinión” (sobre si abaratar despido, sobre si España saldrá pronto de la crisis o no), extraigo del informe completo (que se puede ver en PDF) algunas líneas de las cosas que más nos pueden interesar a nosotr@s. Las copio del resumen en la web, porque me ha resultado imposible copiarlo del informe directamente.
- Un 49,3% de las pymes españolas tiene informatizadas sus áreas contables y de facturación, y un 64% utiliza herramientas de gestión de clientes. El email es la aplicación más empleada, con un 62,1%, mientras que las aplicaciones CRM cuentan con un porcentaje de utilización de sólo un 1,7%.
- En software, sólo un 32% de las empresas ha adquirido aplicaciones informáticas, de las cuales el 68,13% han sido soluciones de gestión empresarial.
- Sobre el uso de las nuevas tecnologías por parte de las pymes españolas, un 47% de estas empresas dispone de web corporativa, frente a sólo un 7% que cuenta con web comercial, que permite transacciones online, y a un 46% que no dispone de web de ningún tipo.
- Las redes sociales están comenzando a aparecer como una herramienta asociada al negocio, y ya un 17% de las pymes españolas declara utilizarlas. Se manifiesta también un interés amplio –del 56%- por disponer de la capacidad de acceder vía Internet a sus datos de gestión.
del idealismo también se come (2)
Esta es la segunda parte, y final, de la entrevista del otro día.
“JB: Volviendo a “First Things First”…. Lo firmé pero ¿tú lo firmaste al final?. Sé que hablaste mucho del tema con Rick [Poynor]…
MG: Lo firmé. Y lo hice porque pensé que era una buena cosa. Llamé a Rick para hablar del tema, quejándome de que no le dejaba opción a la gente. Tenía la sensación de que tenía muchas distinciones absolutas y que parte del manifiesto debía reconocer que la gente tiene que ganar dinero para vivir: había detalles del manifiesto que sonaban demasiado duros, demasiado intransigentes, y poco prácticos. Pero de todos modos, pienso que era un documento muy importante como punto de partida. Puedes usar la polémica para hacer que la gente empiece a pensar sobre cosas y por eso lo apoyé.
JB: Estoy de acuerdo: fue un punto de partida. Creo que para mucha gente planteó una cuestión que ni siguiera estaba ahí. Pero hubo una reacción tan negativa, sobre todo de l@s diseñador@s de Nueva York….
MG: Sí, fue interesante. Fue una reacción negativa, pero es que la gente se siente amenazada por declaraciones polémicas de este tipo y también, de nuevo, piensan sobre sí mism@s como profesionales que están haciendo su trabajo. Es una de las cosas interesantes sobre el diseño, que las batallas que oyes son invariablemente batallas sobre la forma. “¡El cliente quería que usáramos un gran globo rojo y yo le dije que debíamos usar un globo azul!”. Y te das cuenta de que los argumentos sobre estética desvía el tema importante sobre si el producto es útil o dañino. En mi visión esas son las guerras importantes: una guerra sobre el tamaño de la tipografía no es precisamente el tema más importante del mundo, pero cuando oyes hablar de heroísmo en el diseño, es normalmente sobre controlar la forma. Por supuesto la forma es muy importante, muchos de nosotr@s nos pasamos la vida jugand con la forma, pero el contenido inherente de qué se está diciendo y su efecto en la gente que lo está recibiendo es algo que no se puede ignorar.
JB: Estoy de acuerdo. ¿Le dirías a un cliente que no estás de acuerdo con lo que dicen en su mensaje? ¿O no debe ser que “les digan” nada?¿Debe de ser más bien una discusión más equilibrada?
MG: Está ese tema de la pretensión de superioridad moral de nuevo. No creo que le puedas decir mucho a los clientes. Puedes decirles que no vas a hacer algo. Esa es tu última arma, aunque no tenga mucho de “arma” en absoluto —hay tantos clientes que piensan que l@s diseñador@s son intercambiables y que el diseño es un producto como una hamburguesa… Si no te dan tu hamburguesa en esta tienda simplemente vas a otra tienda en esa calle y te compras otra hamburguesa. No hay mucha ventaja estratégica, a no ser que hayas convencido al cliente de que tu visión es tan extraordinaria que no la va encontrar en otro sitio, algo que es muy difícil de hacer, o si has desarrollado una relación con tu cliente que está basada en otras cosas además de la práctica profesional.
JB: No creo que haya muchos genios diseñadores en el mundo. Tod@s somos producto de nuestro tiempo, tenemos que ser seres humanos decentes antes de nada y después aparecer con un buen diseño. No puedes protestar o ir como una prima-donna. Trabajar con un cliente debe ser un intercambio de ideas, no es “aquí está el brief” y después “voy a mostrarte cómo debes vender tu producto”.
MG: Diría que el diseño es básicamente un diálogo, no un monólogo. En la mayoría de los casos nuestro papel es servir al cliente. Pero luego, en el terreno de tu propia ética personal, si tienes una relación con un cliente que se basa en está basada en más que profesionalidad, si te caen bien y confías en ell@s, y ell@s confían en ti y les caes bien, entonces la posibilidad de persuadir es mucho mayor. Tengo que decir que el mejor trabajo que he hecho en mi vida, y diría fervientemente que el único trabajo que he hecho de manera continuada que creo que es útil, es en el que tengo una amistad con el cliente que ha ido más allá de la profesionalidad. Mi primera regla sobre lo que he aprendido es trabajar con gente que te cae bien y que va más allá de la cuestión de la profesionalidad.
JB: ¿Qué piensas de la tipografía experimental? ¿La gente trata de reinventar el diseño y aporta algo nuevo? Me pregunto si está unido a la idea de ser famos@.
MG: Bueno, la cultura vive de ser famos@s. El ser considerad@ famos@ es una manera de mejorar tu nivel económico así como un premio para tu propia necesidad de que te aplaudan. Tod@s tenemos eso como parte de nuestro “maquillaje”, pero a veces se vuelve desproporcionado, especialmente cuando la relación entre la fama y qué se ha conseguido no tiene sentido. Pero creo que es una parte inevitable de estar en el mundo. Quieres inventar cosas nuevas, o mejorar las que existen. Es una consecuencia de ser human@.
JB: ¿Pero no crees que ha aumentado en los últimos diez o veinte años?
MG: ¿Tu te refieres a la búsqueda de la fama? Creo que ha aumentado la obsesión por la fama. En lugar de preocuparte por tu propia vida, empiezas a preocuparte de la de otra persona de manera voyeur. Hay todos esos programas de televisión sobre idiotas de Hollywood que se casan o divorcian o tienen líos o lo que sea. ¿A quién le importa?. Pero obviamente a la gente le importa.
JB: Supongo que la fama te puede dar poder.
MG: Hay un aspecto de ser famos@ que es mejor ofensivo: la búsqueda de la admiración de tus iguales. Querer ser valorado por tu tribu es una característica inevitable de la conducta de nuestra especie: todo el mundo quiere ser admirad@ por sus logros. De hecho, la gente probablemente no lo intentaría tanto si no sintiesen que no son están siendo admirad@s por personas a las que respetan.
JB: ¿Puedo pedirte que te extiendas sobre la idea de l@s diseñador@s separad@s de la sociedad? Yo trabajo con contenido político, pero a veces me pregunto si tiene algún efecto, porque quizás sólo l@s diseñador@s lo ven. Pero de nuevo pienso que si afectas a esos diseñadores y afectas a su trabajo, ¿tiene eso un efecto en la sociedad? Personalmente creo que es muy dificil saberlo. Pero la idea de no tener ningún efecto es bastante terrrorífica.
MG: Hay una diferencia entre el efecto que l@s diseñador@s creen que están teniendo y el efecto que realmente tienen. Con la llegada del Modernismo hubo un intento real de colocar a l@s diseñador@s como una parte imporante de la vida diaria. Te acuerdas de que l@s primer@s Modernistas eran tod@s socialistas, preocupad@s con la transformación de la sociedad. Cuando vinieron a los Estados Unidos eso empezó a desaparecer, debido al miedo y rabia de América contra la idea de socialismo o cualquier cosa que pudiese cambiar el sistema económico con lo que lo que quedó de todo aquello fue solamente la asunciones estilísticas del Modernismo, sin sus fundamentos políticos o morales. Ese es el punto en que nos encontramos ahora en términos de relación del diseño con la vida pública. Pero creo que está pasando algo: hay un giro en la cultura en el que l@s diseñador@s están empezando a preguntarse “¿Esto es todo lo que hay?, ¿qué pasa con estos otros temas?”. Incluso si el manifiesto “First Things First” es reivindicativo y no es aprobado completamente por la gente en el terreno del diseño, es una señal de que algo está sucediendo. Creo que empieza a haber un sentido de indignación moral y también un sentido de que ser diseñador/a puede estar ligado al bien común. Cómo va a hacerse es algo que todavía no está claro. Pero desde mi punto de vista hay un comienzo de una nueva conciencia.
JB: ¿Es la misma conciencia de la Bauhaus a inicios del siglo XX y la ideología de realmente mejorar la sociedad?. Aunque hubiese un fundamento socialista en ella en su momento, creo que hay una vuelta a la idea de mejorar la sociedad. El diseño debe ser el elemento central para hacer eso.
MG: Lo que más me gusta decir es que ser un buen diseñador no es distinto de ser buen/a ciudadano/a. ¿Qué significa ser buen@s ciudadan@s hoy día en la sociedad? Bueno, le “das vueltas” a qué es dañino y qué no lo es e intentas no ser dañin@. Es un poco simplista, pero es útil como cualquier otra definición.
JB: Es un argumento duro pero es verdad… Ser buen ciudadan@ es todo lo que necesitas, y ser un/a diseñador/a es parte de eso. El diseño no es una actividad separada del resto de tu vida, es una parte de un todo. Tienes que actuar de la manera que actúas en cada aspecto de tu vida.
MG: La naturaleza de las conferencias puestas aqui por AIGA y otros, y los temas de los que hablan, es un reflejo de ese cambio. ¿Tienes ejemplos de algo similar en Inglaterra?
JB: No hay un órgano que lo coordine así aquí. El único ejemplo que se me ocurre no es de diseño gráfico sino de cuando la invasión de Irak, cuando de repente todo el mundo salió a la calle y se manifestó contra ella… dos millones de personas aquí. Hasta ese momento pensaba que a la gente le daba igual, por lo que fue un momento de iluminación. Si el diseño gráfico es parte de eso entonces pienso que es algo positivo. Pero creo que la globalización y el daño que las corporaciones están haciendo es lo que se tiene ahora en el punto de mira, de la misma manera que el medio ambiente lo estuvo en los 80 y es algo que no va a desaparecer con lo que ojalá ser convierta en un tema común en el diseño. Creo que hay un sentimiento de que l@s diseñador@s tienen que contribuir positivamente y que el simple hecho de no tener una posición moral y simplemente mostrar los mensajes del cliente ha desaparecido.
MG: Mi punto de vista es que realmente está sucediendo algo y que las cosas están comenzando a cambiar. Cuanto peor están las cosas —y las nuestras están terriblemente mal en términos de oportunidades para diseñadores— más revolucionaria se vuelve la gente en sus ideas. En los Estados Unidos estamos atravesando una crisis real sobre qué representa América. La idea de guerra preventiva fue tan horrorosa para todo el mundo con instintos democráticos que se ha hehco obvio que estamos yendo por un camino muy oscuro. Mucha gente se ha dado cuenta de que no puede ignorar por más tiempo lo que está pasando y que quieren preguntar algunas cosas. Pero estas cosas empiezan a un nivel muy pequeño: piensas que no tienes efecto en temas más generales porque parecen algo tan grande pero después descubres que todas las cosas empiezan siendo pequeñas. Todas las ideas surgen de una sola fuente y antes de que te des cuenta sucede algo en la mente de la gente y hay un cambio.
JB: O sea que ¿eres optimista acerca del futuro?
MG: Ja! El optimismo no es exactamente una de mis caracteríticas básicas pero creo que algo está sucediendo. Haces yogur poniendo una cantidad muy pequeña de bacterias en la leche. Las bacterias no pueden ni siquiera verse pero al final se vuelve yogur. Simplemente no sabes cuáles pueden ser las consecuencias incluso de un acto muy pequeño.
JB: Simplemente porque no puedes cuantificar cuánto significa algo, no significa que no debas intentarlo.
MG: Exacto. Tienes que intentarlo.”
Traducción: miguel vagalume
del idealismo también se come (1)
A propósito del post del otro día, sobre trapicheos, principios y desesperanza, me apetece colgar aquí una entrevista de un idealista a otro, del británico Barnbrook al norteamericano Milton Glaser, que no he encontrado traducida por ahí. Se hicieron la entrevista por teléfono en agosto 2003. La dividiré en dos partes, porque es muy larga. Los derechos, por supuesto, son de la publicación original, que se puede consultar aqui.
Sobre los perfiles de ellos, una cortísima biografía se puede consultar aquí para Barnbrook, aqui para Glaser.
La entrevista me parece interesante porque hablan de esa situación en que chocan los valores personales con el trabajo que uno hace, hablan de cambiar la sociedad, de idealismo, idealismo, idealismo, dotes de observación y sentido común. Y eso sin ser excesivamente optimistas… Y es una buena demostración de que pueden ser grandes diseñadores e idealistas al mismo tiempo…
Vamos allá.
“Milton Glaser: He estado pensando sobre estos tipo de temas durante mucho tiempo y creo que el problema viene de la división esencial sobre cómo se identifican a sí mism@s l@s diseñador@s. Yo me veo a menudo a mí mismo como un artista, y estoy interesado en el rol tradicional del artista en la sociedad, que es iluminar la cultura y ayudar a la gente a crear comunidad. Pero el otro rol —que es uno muy poderoso— es dirigido por los negocios, donde eres esencialmente un vendedor para una institución o un cliente y tu rol es efectivamente vender lo que ellos producen. La gente que entra en este terreno a menudo entran con sus intenciones divididas o toman la decisión antes, de manera más obvia en publicidad, dónde tienes que reconocer la realidad de esa relación: si te preocupan temas como el bien común y belleza, no estás en el negocio apropiado. En el mundo de la publicidad, la gente básicamente tiene que jugar a lo que se juega: pueden usar sus creencias personales para contrastarlos con los objetivos del cliente si quieren, pero es una situación que no permite ir más allá. No puedes levantarte de repente y decir “Bueno, aunque esto es publicidad eficaz, no está diciendo la verdad, va a dañar a la gente…”. No es lo mismo. La presión para estar en “el lado de los negocios” añade apoyos a la estructura de poder actual, y es muy duro para cualquier persona en publicidad el resistirse a esa estructura.
A mí me parece que fuera de la publicidad hay un poco más de oportunidad para mantener una posición individual. Primero que, como diseñador/a freelance, al menos tienes alguna opción de elegir a tus clientes, algo que no tienes en el terreno de la publicidad. Puedes decir “este es el tipo de cliente que quiero”, “este tipo de cliente no me hace sentirme bien”, y cosas parecidas… O sea que hay una cierta optimización, aunque es mucho más teórica que real cuando no tienes dinero en la cuenta del banco. La profesión está realmente dividida sobre este tema, y mi sensación es que si tienes la opción de trabajar para ti mismo/a y si puedes tener control sobre lo que haces, aunque sea sólo un control nominal, el tema de lo ético entra en juego. Tu rol como transmisor/a de lideas a la cultura y tu responsabilidad con esa cultura se dibuja de una manera más concreta.
Jonathan Barnbrook: ¿Puedo preguntarte una pregunta ingenua que es algo que siempre me he preguntado desde que he estado en el diseño?. Si la gente suficiente en el diseño gráfico cambiase la manera en que diseña, ¿piensas que sería posible cambiar la sociedad? ¿o es necesario un cambio en la estructura completa de la civilización humana?. ¿Es posible el cambiar la sociedad a través de de tu trabajo simplemente mostrando los mensajes en los que crees?. Me preocupa no es necesariamente la mejor manera de cambiar la sociedad.
MG: Esa es una pregunta muy importante. L@s diseñador@s son parte de un sistema por el que las ideas entran en la mente de la gente. Somos parte del sistema de transmisión, no somos normalmente los creadores del mensaje. Es como los cables del teléfono.
JB: Aha…
MG: Cuando era pequeño, y eso fue hace mucho, la idea era que el ser profesional excluía la idea de tu propia ética o tu propia conducta como parte del proceso. Eso es decir que te pidiesen lo que te pidiesen, lo hacías y lo hacías bien, y siendo eficaz, porque eso era lo que significaba ser profesional. Pero me parece que, según fui creciendo, que ese punto de vista no es suficiente. Desde Nuremberg, la explicación: “Bueno, yo sólo estaba cumpliendo órdenes…” no vale. Ya no puedes vivir de esa manera. No puedes justicarte en que obedecías órdenes como manera de comportarte en el mundo. Ese es un ejemplo exagerado por supuesto, pero lo que haces como persona en el sentido de si ayudas o dañas a la comunidad a la que hablas tiene importancia. Si no prestas atención a lo que estás haciendo y participas voluntariamente en cosas que tú mism@ percibes como destructivas, te estás poniendo a ti mism@ en la categoría de tener una ética “suspendida” en nombre de lo apropiado profesionalmente. Y me parece duro hacer eso hoy en día. ¿Recuerdas aquella especie de “camino al infierno” que hice? (un cuestionario que hizo Glaser para determinar cuánto estaba dispuesto a mentir, incluido completo al final). [Publicado en el blog otro día]
JB: Sí.
MG: La última vez que enseñé eso a una clase de gente joven, un tercio de la clase dijo que trabajaría en un producto que podría matar gente. Eso me aterrorizó. Cuando hablas con gente mayor, entiendes que piensan de la manera que piensan, que tienen su trabajo, una hipoteca que pagar, pero cuando estás hablando con gente joven, esperas una especie de altruismo vigoroso, o al menos, una cierta sensación de que sea posible. Por supuesto puedes decir que dos tercios de ell@s no estaban dispuest@s a hacerlo, pero el hecho de que un tercio esté dispuesto a hacerlo indica una especie de opacidad moral que creo que da miedo.
JB: Me pregunto si tiene que ver con la idea de una sociedad estructurada. Hubo una utopía modernista de mejorar la sociedad a través del diseño, pero la gente es mucho más cínica sobre el tema hoy día. Creen que el factor importante es el estilo, creen que el estilo produce los beneficios más que el diseño es una herramienta útil para el cambio social. Me pregunto si la gente quizás ve el diseño de una manera algo distinta actualmente.
MG: Yo creo que deberían hacerlo. Pero también creo que ven la vida de una manera distinta. Es probablemente reflejo de una cultura más grande pero me da la impresión de que la gente ha perdido el sentido de la vida real. Están sólo interesados en el entretenimiento y parece que han perdido la conexión entre las acciones y sus consecuencias, causa y efecto. Por ejemplo [antes de la Guerra del Golfo] cuando el presidente Bush cogió un helicóptero y aterrizó en un portaviones y se paseó por la cubierta. Movió el portaviones (con un coste de un millón de dólares) para que no se viese San Diego al fondo.
JB: ¿De verdad? No conocía esa historia.
MG: Pero cuando se supo que había hecho eso, no pasó nada. El que lo hubiese hecho y que causara que la presentación fuese más entretenida fueron suficientes para la audiencia. No hubo un rechazo de Bush, no hubo un shock por haberse gastado un millón de dólares en una gilipollez teatral. Así que dices ¿Qué le pasa a esta gente? ¿Están locos?, pero luego descubres que lo están. Descubres que la gente está inerte, que han perdido el sentido el sentido de que existe una realidad. Mientras estén viendo algo entretenido en la televisión, el resto no importa.
JB: ¿Piensas que es culpa de los políticos o que es algo inducido para que la gente no se preocupe?
MG: Si yo fuese marxista, que no lo soy, al menos no totalmente, diría que es un instrumento de una clase dirigente, algo como la religión en el pasado, para mantener a la gente en un estado de amnesia permanente en el que la gente no sabe hacia dónde está yendo. Ni que la gente piense que su vida tiene algún efecto. Es un efecto de falta de poder y de deseo de ser inconsciente. Y pienso que ha sido institucionalizado más que ninguna otra cosa por el tremendo poder de la televisión.
JB: Por lo tanto ¿cual es tu criterio moral a la hora de aceptar un trabajo? Lo mío es completamente instintivo y no necesariamente basado en la lógica: se basa en sensaciones, básicamente si un producto está bien o no.
MG: Es una buena pregunta. La otra cosa con la que debes ser cuidados@ es con la pretensión de superioridad moral y ir diciendo “sé la respuesta para todo y soy una persona moral y el resto de vosotr@s sois una mierda”. Es muy fácil caer en esa trampa y soy muy consciente de eso. Una de las cosas que me preocupaban con el Manifiesto “First things first” [enlazado en el blog] es que pretendía ser tan moralmente superior y que no dejaba salida a la gente. Es decir, que no reconocía que eres parte de un sistema más grande, y que el capitalismo es la base de ese sistema, y que a no ser que seas un/a revolucionari@ e intentes derrotar el sistema, debes pensártelo. Debes aceptar que tiene que haber una posición que puedes tomar dentro de esa estructura —que es el intercambio de bienes y vender cosas— que aporta una visión más inteligente y no te hace partícipe de algo que sientes profundamente como algo no bueno para los demás, no digamos ya para ti mism@. El tema importante es encontrar un camino. Yo intento con todas mis fuerzas el no hacer cosas que me hacen sentir dañino. Parte es consciente pero parte es intuitivo.
JB: Es difícil. Quiero decir, no tomo Starbucks o CocaCola ni compro en Gap, pero te preguntas dónde debes marcar la línea.
MG: No existe una posición absoluta. Todos los temas éticos son problemáticos, porque si no no serían problemas éticos. Todos tienen un terreno de ambigüedad alrededor, un espacio en el que no puedes tomar una decisión objetiva clara y en el que tienes que seguir lo que te hace sentir mejor o lo que empatiza con tu propio sentido de quién eres.”
Traducción: miguel vagalume
¿alguien se cree que alguna vez saldremos del agujero?
No me refiero a la crisis, sino al estado del diseño. En otros países quizás sí, aqui lo dudo mucho. ¿Por qué?. Pues porque los discusos de “apoyemos las pymes, impulsemos el diseño, apostemos por la innovación”,… son sólo eso. Discursos. Son la cara amable de una realidad que much@s sospechan, otr@s much@s conocen (porque viven de ello) y de la que poca gente habla. Las pruebas las tengo, otra cosa es que no escriba los nombres.
La realidad: Hay consultoras que “apoyan” a las pymes que en realidad se dedican a buscar subvenciones y a contratar diseñadores que trabajan por ellos. En principio eso no estaría del todo mal, si eso lo hiciesen las asociaciones, cosa que no hacen. Pero lo peor es cuando se hacen malas marcas a propósito, con la idea ya a priori de no usarlas, sólo para cobrar la subvención. Nadie del gremio saldrá a decirlo en público… Y así se seguirá por los siglos de los siglos.
Mientras siga esta política de un discurso oficial optimista, voluntarista, esperanzador por delante y unas prácticas corruptas por detrás, se seguirá en el mismo punto que el otro día decía: falta de profesionalidad. No es raro. Si no compites con nadie más allá de los Pirineos, si sólo te dedicas a vivir en “el cortijo”, no es raro que un día que los precios son más baratos (y la profesionalidad más alta) en otros países, desaparece la inversión, el trabajo, los encargos,… O lo que ha sucedido en España con otros sectores: desaparecen los fondos europeos y se ve que el PIB no crece tan rápido en realidad, que sólo crecemos cuando nos lo dan todo hecho.
Prefiero competir (y perder, pero aprender por el camino) contra diseñador@s europe@s, que vivir en esa desesperanza eterna en que parece que se vive continuamente…
Diseño España + Argentina (vs China) = …
Es un tema que me interesa, el de la colaboración entre España y Argentina, el de organizar equipos de diseñador@s español@s y argentin@s. ¿La razón? Pues que mi objetivo es dirigir proyectos de diseño, tanto en España como en Europa (si consigo meter la nariz más allá de los Pirineos). Pero antes de pensar en invadir Polonia, mejor centrarse en lo más cercano, en la península ibérica, que ya es mucho para empezar.
Como dice Xenia (de nuevo recurro a su blog) es interesante “el tema de la subcontratación de diseño gráfico a la Argentina por parte de empresas españolas; creo que es un sistema en el que todos podrían ganar: los de allí por tener más trabajo y los de aquí logrando mejorar sus tarifas“. De todos modos, lo que yo busco no tiene como objetivo principal competir en precio. Esa guerra está ya perdida: primero se deslocalizó el producto a China, ahora se deslocaliza el diseño. Y es imposible competir con esos precios, un 30% más baratos que EEUU … China tiene miles de nuev@s diseñador@s cada año y con empresas centradas únicamente en el corto plazo y la copia. “Today, China has some 400 schools offering design classes that together graduate some 10,000 industrial designers annually”. 10.000 diseñador@s industriales al año… y eso era hace 5 años.
¿Qué impresión tengo yo? Que es preferible aprender a aplicar el “design thinking” en España, ser eficaces en gestión del diseño aquí… Según Business Week en un artículo ¡¡¡de 2005!!!, ya están los EEUU y Reino Unido encargándose de trabajar con China:
“The best Chinese companies are building their design staffs or hiring outsiders to help them make more products of their own. Design is one of the most popular majors at Chinese universities today, and hundreds of design consulting firms have sprung up in Shanghai, Beijing, and Guangzhou. “Large companies [in China] are saying: ‘We can’t catch up fast enough,”‘ says Craig M. Vogel, a professor of design at the University of Cincinnati who has worked as a consultant to several companies in China. Even young designers from abroad are flocking to Beijing and Shanghai to try their luck in the world’s most dynamic consumer market.” [la negrita es mía]
Así que, volviendo a España + Argentina, puede ser buena idea la colaboración. ¿Y por qué no hay más, pareciendo tan sencilla a priori?. Pues por lo visto, por la falta de profesionalidad en España: según el blog de Xenia, “yo lo intenté alguna vez hace un par de años y no funcionó por que había nula capacidad de gestión del proyecto por parte española. Me comenta Sergio que se lo han propuesto recientemente a él y que tampoco ha sido posible porque el precio que le ha ofrecido la editorial española es inferior incluso a lo que se paga en la Argentina.”
Con lo que el objetivo para colaborar está claro: mejorar la profesionalidad en España. Mejorar la capacidad de gestionar proyectos. En ello estoy. Ojalá dé buenos frutos.
Apps (aplicaciones para iPhone, iPod y Android)
Hoy en día leo a menudo en Facebook que amig@s están buscando desarrollador@s de apliaciones para iPhone, iPod y Android… Pues he conocido a unos, Gotfeeling, por si vienen bien. Si me entero de más desarrollador@s, avisaré, editaré el post, los agregaré aquí.
El impacto del diseño en las empresas españolas
Gracias de nuevo al blog de Xenia me encuentro datos útiles, tanto para compañer@s del curso, como para otr@s diseñador@s, sobre el impacto del diseño en empresas españolas. Empresas de todos los tamaños, desde pymes a grandes empresas.
Adjunto una captura de la distribución de las encuestas, dependiendo del tamaño de las empresas, porque supongo que a tod@s nos interesa saber el origen de los datos…
Y de los datos del informe —que se puede descargar aquí de la web del ddi (PDF)— destaco algo que me ha parecido interesantísimo. ¿A qué fuentes se acude a buscar diseñador@s en España? Pues a través de relaciones profesionales. Lo pongo por aclarar la nula labor que en ese sentido cumplen las asociaciones, centros de promoción del diseño, agencias de desarrollo local… Sospecho (lo digo sin tener ni un solo dato que lo corrobore) que al final se encargan más de intentar atraer una buena cantidad de profesionales, que de hacer una labor efectiva de promoción por el diseño en las empresas… Y también por esos planes voluntaristas que de cuando en cuando surgen, pensando cómo promocionar el diseño entre las pymes. Creo que en esos casos es preferible saber cual es el territorio, el entorno. Por ejemplo: aunque parezca una buena idea sobre el papel hacer una asociación etc etc… parece que en la realidad no tiene mucho futuro.
Creo que el resumen más importante que se puede hacer de todo el estudio, como comenta en su blog, es que “las empresas que más invierten en diseño son las que más crecen“.
“Camino al infierno” de Milton Glaser
1. Diseñar un packaging para que parezca más grande en la estantería.
2. Diseñar un anuncio para una película lenta y aburrida para hacerla parecer una comedia ligera..
3. Diseñar unaimagen para una nueva bodega para sugerir que han estado en el negocio del vino desde hace mucho.
4. Diseñar una portada para un libro que tiene un contenido sexual que te repugna personalmente.
5. Diseñar una medalla usando acero del World Trade Center para venderlo como un souvenir del 11 de septiembre, para sacar un beneficio.
6. Diseñar una campaña de publicidad para una empresa con una historia conocida de discriminación a la hora de contratar a minorías.
7. Diseñar un envase para niños sabiendo que los contenidos nutritivos son bajos y con alto contenido en azúcar.
8. Diseñar una línea de camisetas para un productor que usa mano de obra infantil.
9. Diseñar para promocionar un producto dietético que sabes que no funciona.
10. Diseñar un anuncio para un candidato político cuyo programa sería dañiño para el público en general.
11. Diseñar un folleto para un monovolumen que se vuelque habitualmente en situaciones de emergencia y que se sepa que ha hecho que mueran 150 personas.
12. Diseñar un anuncio para un producto cuyo uso continuado podría resulta en la muerte de quien lo use.
¿Hasta qué punto irías tú?
Esto está relacionado con el manifiesto del año 2000, First Things First, reedición de uno publicado en 1964.











